EL CAMINO DE JESÚS EN EL
EVANGELIO DE MARCOS.
Marcos: es el creador del género
literario “evangelio”; se inspiró en el
Deutero-Isaías (Is. 40-55).[1]
El auditorio de
Marcos: la
comunidad cristiana de Roma, que sufre persecución.
El tema de
Marcos:
Cristo Viviente, muerto y resucitado (= kerigma primitivo).
Estructura y contenido del
libro: Dos
grandes partes; y cada una termina con uno de los títulos de 1,1:
1,1:
“Comienzo de la Buena Noticia de Jesús,[2]
el Mesías, Hijo de Dios.
8,
29: Confesión de fe de Pedro: “Tú eres el Mesías”.
.
8,
31: “Comenzó entonces a explicar a
sus discípulos que el Hijo del Hombre tenía que sufrir...”
15, 39: Confesión de fe del centurión romano:
“Verdaderamente este hombre era Hijo de
Dios”.[3]
- Primera Parte:
- Hay gran cantidad de milagros
y exorcismos, que causan admiración en la gente.
- Surge la pregunta: “¿Quién es
éste?”. Pero Jesús impone silencio sobre
su identidad (1,21ss; 4,35ss).
- Pero el “mundo sobrehumano” lo
conoce: 1,25; 3,11; 5,7.
- Esta primera parte se divide
en tres secciones, cada una de las cuales empieza con una referencia a los
discípulos,[4] y
concluye con la mención de un grupo de gente que no comprende a Jesús:
- Los cuatro primeros discípulos
(1,16ss)--------- Los fariseos no
comprenden a Jesús (3,1ss).
- Institución de los Doce (3,
13ss)------------------ Nazareth no
comprende a Jesús (6,1ss).
- Misión de los Doce
(6,7ss)------------------------- Sus propios discípulos no lo comprenden (8,14-21).
- Esta parte concluye con dos
relatos que se iluminan mutuamente (8,22ss), y que concluyen con la confesión de
fe de Pedro, y el mandato de Jesús de guardar silencio sobre su identidad mesiánica.
- Segunda Parte: [5]
- Una vez que lo reconocen como
Mesías, Jesús da un nuevo paso en su catequesis sobre su identidad y su misión,
empezando a mostrar el tipo de mesianismo
que él quiere vivir: él no es un mesías guerrero, no es un mesías que mata
(como David), sino un mesías que viene a dar su vida, para darnos la vida; por
eso su mandato de silencio sobre el tema: sus contemporáneos al oír: “mesías”
entendían lo primero.
- Por eso comienza ahora a
enseñar que su camino es el del don de sí mismo, hasta dar la vida.[6]
Y, para caracterizar este mesianismo de servicio utiliza un título especial: el “Hijo del hombre” (8,31; 9,31;
10,33)
- Y el mismo Pedro, que acaba de confesarlo
Mesías, es el primero en oponerse a este tipo de Mesías.
-es el primer conflicto entre dos
mentalidades: “la vida como don de sí” versus “la super-bia (soberbia)”.
- Jesús lo reprende
enérgicamente: “Satanás”. E indica que su
camino, es también el de sus discípulos.
- Camino que pasa por el
servicio en el sufrimiento, y culmina en la transfiguración pascual (8,31 -
9,8).
- Emprende su camino hacia
Jerusalén; sus discípulos lo siguen sin
comprender su camino (10, 32-45).
- Como la primera parte, también
esta primera sección de la 2ª Parte termina con una curación de ciego (11,
46ss).[7]
- Y comienza un juego de fuertes
contrastes:
- entra triunfalmente en Jerusalén y en el
Templo...y se retira silenciosamente (11,1ss).
- los judíos lo buscan para matarlo... una
mujer lo unge con perfume... y Judas se
retira (14,1ss).[8]
- Jesús ora en Getsemaní... pero los
discípulos se duermen.
- Jesús se entrega en la Eucaristía...
mientras Judas lo traiciona, Pedro lo niega y todos lo abandonan.
- Ante el Sumo Sacerdote, Jesús abandona el
“secreto mesiánico” y reconoce, no sólo ser el Mesías, sino también su
condición divina: el aparentemente humilde título de “Hijo del Hombre”, ahora
se transforma: Jesús es el “Hijo del Hombre” de origen celestial y cuya
presencia inaugura la escatología (cf. Dn 7, 13s),[9]
y es el “Señor” del Sal.110,1.
- Jesús, el fiel “Hijo del
Padre” (en arameo: bar Abbá)
sustituye al criminal Barrabás.
- Jesús expira oscuramente, pero
el centurión lo confiesa “Hijo de Dios” “al verlo morir de ese modo”
- porque lo maravilloso, lo nuevo, es ver a alguien que es capaz de dar
la vida por Dios y los hermanos
- la fe del centurión es capaz de discernir esto, mientras los judíos
siguen pidiendo manifestaciones de poder.
Conclusión:
- el camino de Cristo y del cristiano es el servicio al Padre y a los
hermanos, aun en medio de la incomprensión, la soledad y el sufrimiento.
Incluso hasta dar la vida, en lo que parece un fracaso total.
- es un camino de fe pura y amor fiel, que no busca signos
extraordinarios (= ¡San Juan de la Cruz!).
- camino que culmina en la resurrección.
- Por eso la primera edición de Marcos no relataba las apariciones del
Resucitado: cuando estamos en medio de la persecución no hay que reclamar que
Él aparezca, sino ser fuertes en el don de sí, como él lo fue.
Corolario: dos mentalidades: el don de sí mismo en el amor versus el individualismo de la soberbia.
- el esquema “Redención”.
- el amor como “derroche” (Flp. 2,5ss; Ef.
1,7s).
- el don de sí como único camino posible de
realización personal: “Quien quiera salvar su vida la perderá; pero quien
pierda su vida por mí y por la
Buena Noticia, ése la salvará” (Mc 8,35).
[1] Cf. Is 40,9; 52,7:
en ambos vv. aparece 2 veces el verbo “evangelizar”. También en Is 60,6 y
61,1; Jr 20,15, Nh 2,1 y Jl 3,5. Fuera
de esto, el verbo aparece 3 veces en los Salmos, y 10 veces en libros
históricos (Sm, Re y Cro).
[2] Es un “genitivo objetivo”, es decir, la Buena Noticia es Jesús.
[3] Pedro es Roma; y el centurión romano es la comunidad.
[4] Y cada una de las cuales está precedida por un “sumario”: 1, 14s;
3, 7-12; 6, 6b.
[5] Esta Segunda Parte está constituida por tres secciones: Los tres
anuncios de su Pasión y Resurrección (8,31- 10,52); Jesús en Jerusalén (Caps.
11-13); La Pascua
de Jesús (Caps. 14-16)
[6] Sólo Marcos insiste en que
hablaba de esto “claramente” (8, 32).
[7] Con un dinamismo en el contexto: el ciego, aún en su ceguera,
“ve” mejor que Santiago y Juan (cf. 10, 36-37.51-52).
[8] Esta mujer que unge
a Jesús – y que Juan identifica como María de Betania– es la “segunda mujer
generosa” en Mc: la primera había sido la viuda pobre, que dió todo lo que
tenía para vivir (12,41-44).
[9] La promesa escatológica de Jesús “y verán al Hijo del Hombre”, se comienza a cumplir en 16, 6s cuando
el ángel hace el anuncio que es el broche de oro del Evangelio: “Ha resucitado...irá delante de ustedes
a Galilea: allí le verán”.
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