miércoles, 11 de mayo de 2016

2.1. Jesús según San Marcos



EL CAMINO DE JESÚS EN EL EVANGELIO DE MARCOS.                                                      

Marcos: es el creador del género literario “evangelio”;  se inspiró en el Deutero-Isaías (Is. 40-55).[1]
El auditorio de Marcos: la comunidad cristiana de Roma, que sufre persecución.
El tema de Marcos: Cristo Viviente, muerto y resucitado (= kerigma primitivo).
Estructura  y contenido del libro: Dos grandes partes; y cada una termina con uno de los títulos de 1,1:


   1,1: “Comienzo de la Buena Noticia de Jesús,[2] el Mesías, Hijo de Dios.
   8, 29: Confesión de fe de Pedro: “Tú eres el Mesías”.                                                                 .
   8, 31: “Comenzó entonces a explicar a sus discípulos que el Hijo del Hombre tenía que sufrir...”
   15, 39: Confesión de fe del centurión romano: “Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios”.[3]


- Primera Parte:
- Hay gran cantidad de milagros y exorcismos, que causan admiración en la gente.
- Surge la pregunta: “¿Quién es éste?”. Pero Jesús impone silencio sobre su identidad (1,21ss; 4,35ss).
- Hay opiniones equivocadas sobre Jesús: 6, 14-16 (cf. 8, 28).


 
- Pero el “mundo sobrehumano” lo conoce: 1,25; 3,11; 5,7.
- Esta primera parte se divide en tres secciones, cada una de las cuales empieza con una referencia a los discípulos,[4] y concluye con la mención de un grupo de gente que no comprende a Jesús:
   - Los cuatro primeros discípulos (1,16ss)--------- Los fariseos no comprenden a Jesús (3,1ss).
   - Institución de los Doce (3, 13ss)------------------ Nazareth no comprende a Jesús (6,1ss).
   - Misión de los Doce (6,7ss)------------------------- Sus propios discípulos no lo comprenden (8,14-21).
- Esta parte concluye con dos relatos que se iluminan mutuamente (8,22ss), y que concluyen con la confesión de fe de Pedro, y el mandato de Jesús de guardar silencio sobre su identidad mesiánica.


- Segunda Parte: [5]
- Una vez que lo reconocen como Mesías, Jesús da un nuevo paso en su catequesis sobre su identidad y su misión, empezando a mostrar el tipo de mesianismo que él quiere vivir: él no es un mesías guerrero, no es un mesías que mata (como David), sino un mesías que viene a dar su vida, para darnos la vida; por eso su mandato de silencio sobre el tema: sus contemporáneos al oír: “mesías” entendían lo primero.
- Por eso comienza ahora a enseñar que su camino es el del don de sí mismo,  hasta dar la vida.[6] Y, para caracterizar este mesianismo de servicio utiliza un título especial: el “Hijo del hombre” (8,31; 9,31; 10,33)
 - Y el mismo Pedro, que acaba de confesarlo Mesías, es el primero en oponerse a este tipo de Mesías.
   -es el primer conflicto entre dos mentalidades: “la vida como don de sí” versus “la super-bia (soberbia)”.
- Jesús lo reprende enérgicamente: “Satanás”. E indica que su camino, es también el de sus discípulos.
- Camino que pasa por el servicio en el sufrimiento, y culmina en la transfiguración pascual (8,31 - 9,8).
- Emprende su camino hacia Jerusalén; sus discípulos lo siguen sin comprender su camino (10, 32-45).
- Como la primera parte, también esta primera sección de la 2ª Parte termina con una curación de ciego (11, 46ss).[7]
- Y comienza un juego de fuertes contrastes:
   - entra triunfalmente en Jerusalén y en el Templo...y se retira silenciosamente (11,1ss).
   - los judíos lo buscan para matarlo... una mujer lo unge con perfume... y  Judas se retira (14,1ss).[8]
   - Jesús ora en Getsemaní... pero los discípulos se duermen.
   - Jesús se entrega en la Eucaristía... mientras Judas lo traiciona, Pedro lo niega y todos lo abandonan.
 - Ante el Sumo Sacerdote, Jesús abandona el “secreto mesiánico” y reconoce, no sólo ser el Mesías, sino también su condición divina: el aparentemente humilde título de “Hijo del Hombre”, ahora se transforma: Jesús es el “Hijo del Hombre” de origen celestial y cuya presencia inaugura la escatología (cf. Dn 7, 13s),[9] y es el “Señor” del Sal.110,1.
- Jesús, el fiel “Hijo del Padre” (en arameo: bar Abbá) sustituye al criminal Barrabás.
- Jesús expira oscuramente, pero el centurión lo confiesa “Hijo de Dios” “al verlo morir de ese modo
  - porque lo maravilloso, lo nuevo, es ver a alguien que es capaz de dar la vida por Dios y los hermanos
  - la fe del centurión es capaz de discernir esto, mientras los judíos siguen pidiendo manifestaciones de poder.


Conclusión:
  - el camino de Cristo y del cristiano es el servicio al Padre y a los hermanos, aun en medio de la incomprensión, la soledad y el sufrimiento. Incluso hasta dar la vida, en lo que parece un fracaso total.
  - es un camino de fe pura y amor fiel, que no busca signos extraordinarios (=  ¡San Juan de la Cruz!).
  - camino que culmina en la resurrección.
  - Por eso la primera edición de Marcos no relataba las apariciones del Resucitado: cuando estamos en medio de la persecución no hay que reclamar que Él aparezca, sino ser fuertes en el don de sí, como él lo fue.


Corolario: dos mentalidades: el don de sí mismo en el amor versus el individualismo de la soberbia.
   - el esquema “Redención”.
   - el amor como “derroche” (Flp. 2,5ss; Ef. 1,7s).
   - el don de sí como único camino posible de realización personal: “Quien quiera salvar su vida la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, ése la salvará” (Mc 8,35).   


                                                                                                       


[1] Cf. Is 40,9; 52,7: en ambos vv. aparece 2 veces el verbo “evangelizar”. También en Is 60,6 y 61,1;  Jr 20,15, Nh 2,1 y Jl 3,5. Fuera de esto, el verbo aparece 3 veces en los Salmos, y 10 veces en libros históricos (Sm, Re y Cro).
[2] Es un “genitivo objetivo”, es decir, la Buena Noticia es Jesús.
[3] Pedro es Roma; y el centurión romano es la comunidad.
[4] Y cada una de las cuales está precedida por un “sumario”: 1, 14s; 3, 7-12; 6, 6b.
[5] Esta Segunda Parte está constituida por tres secciones: Los tres anuncios de su Pasión y Resurrección (8,31- 10,52); Jesús en Jerusalén (Caps. 11-13); La Pascua de Jesús (Caps. 14-16)
[6]  Sólo Marcos insiste en que hablaba de esto “claramente” (8, 32).
[7] Con un dinamismo en el contexto: el ciego, aún en su ceguera, “ve” mejor que Santiago y Juan (cf. 10, 36-37.51-52).
[8] Esta mujer que unge a Jesús – y que Juan identifica como María de Betania– es la “segunda mujer generosa” en Mc: la primera había sido la viuda pobre, que dió todo lo que tenía para vivir (12,41-44).
[9] La promesa escatológica de Jesús “y verán al Hijo del Hombre”, se comienza a cumplir en 16, 6s cuando el ángel hace el anuncio que es el broche de oro del Evangelio: “Ha resucitado...irá delante de ustedes a Galilea: allí le verán”.

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