miércoles, 25 de mayo de 2016

2.2. Presentación de la persona de Jesús en San Mateo



1. Comparación entre la presentación de Mateo y la de Marcos

·         Ambos ponen en el primer versículo su programa pero éste difiere: Mateo acentúa “Hijo de David” (“Jesucristo” es nombre conjunto, no así Marcos: “Jesús, el Mesías (= el Cristo)...”.
·         Marcos superpone dos títulos “Mesías, Hijo de Dios”; Mateo con su  “Hijo de Abraham” refuerza la pertenencia de Jesús a Israel, indicada en el título “Hijo de David”: Jesús es el legítimo heredero de la Promesa hecha a Abraham, y del Reino prometido a David. Y pertenece de lleno a la historia de Israel.
·         Ambos concluirán en la misma afirmación: “HIJO DE DIOS”, pero mientras Marcos llega a ella a través del título “Hijo del Hombre”, Mateo lo hará profundizando el título “Hijo de David”. [1]


2. La expresión “Hijo de David” en Mateo
  
2.1. Estructura general de Mateo

La estructura más profunda es la “dinámico-dramática” con su triple movimiento: 1º) Jesús se revela a lsrael;  2º) Israel lo rechaza; 3º) el Reino se abre a los paganos. (Hay otras estructuras en Mateo: la estructura geográfica; el “Pentateuco” del Reino). 



a) Ya en “los relatos de la infancia” se ve este movimiento:
Ø  “Jesús, Hijo de David y de Abraham”, viene a “salvar a su pueblo” y se manifiesta por la estrella, etc.
Ø  No obstante debe huir ante la persecución de los dirigentes.
Ø  Pero es adorado por los Magos de oriente (y es recibido, sin problemas, en Egipto).

b) El resto del Evangelio sigue este ritmo:
·         La primera parte (c 3-13)
Ø  se abre con el Bautista, quien manifiesta la presencia del Mesías, y es una manifestación continua de Jesús, poderoso en palabras (c 5-7) y obras (c 8-9).
Ø  hay una referencia inicial a Nazareth y Cafarnaúm (4,12-16) que aparece también al final como incrédulas (11, 20-24; 13, 53-57). Y, el rechazo se acentúa, hasta llegar a matar al Bautista (14, 3-12).
Ø  Jesús se retira a Cesarea de Filipo, y allí nacerá (¡fuera de Judea!) la Iglesia (16,16 ss).

c) Finalmente, Jesús se manifiesta claramente el Domingo de Ramos (21, 1ss); es rechazado y crucificado (26, 1ss); y ya resucitado envía a sus discípulos “a todas las naciones” (28,19s).[2]

Este triple movimiento lleva consigo una pertenencia de Jesús al pasado y una proyección hacia el futuro:
·         Hacia el pasado: no sólo es el “Hijo de David” (título que aparece 10 veces); sino que en Él se cumplen todas las profecías (10 veces Mateo dice explícitamente: “Y esto sucedió para que se cumpliera...”).
·         Hacia el futuro: dado el rechazo del pueblo (21,33ss y  27,25), se abre el reino a otras “naciones” que den frutos (21,41): es la formación de un nuevo pueblo, cuya fundación se anuncia (16,16-19), cuya estructura comunitaria se presenta (18), y que tendrá una misión universal (28,19s).

2.2. Sentido de la expresión “Hijo de David”.

a) Uso de la expresión en Mateo

·         Es quien más la usa (10/3/3).  Sólo dos veces en paralelo con Marcos y Lucas, y 8 veces de fuente propia o de redacción propia (Marcos y Lucas son completamente paralelos las 3 veces que lo usan).[3]

b) Rasgos manifestadores de una intención redaccional:

·         Personas que usan la expresión:
Ø  En primer lugar el mismo Mateo (1,1) para quien es programática (José también es “hijo de David”, Jesús nace en Belén, etc.).
Ø  Las otras personas son: dos ciegos (en dos ocasiones); una mujer pagana, los niños; la muchedumbre (dos veces también: al presenciar un milagro: 12,23ss; y al entrar Jesús en Jerusalén, siendo aclamado como “Hijo de David”: 21, 9.15 )

·         Rasgos en el uso del título:
Ø  Para Mateo es un título programático (para él es fundamental): recordemos que se dirige a judíos.
Ø  En todos los demás casos se usa el verbo gritar,  siempre está en medio de una muchedumbre,  y siempre se indica una actitud de admiración y asombro.
Ø  Los que están en abierta oposición son los dirigentes y los fariseos que lo acusan de colaborador del demonio; en cambio, la multitud se pregunta si Jesús no será el Hijo de David (12, 23ss).
Ø  Aquí se ve una intención redaccional de Mateo: la descendencia davídica de Jesús es tan clara que la ven los mismos ciegos, la disciernen los niños, la confiesan los paganos y la reconoce todo el pueblo; sólo los dirigentes permanecen ciegos (cf. Mateo 23,16-17; 15,14).
Ø  La expresión “Señor” (que se usa junto con “Hijo de David” varias veces) tiene un sentido ulterior; lo cual se hace patente por su anexión con la invocación “ten piedad...” que en el AT sólo se usa para YHVH y en Mateo sólo para Jesús.  (9,27; 15,22; 20,30s). Así se indica que el título “Hijo de David” es un punto de partida para señalar otra realidad más profunda.
Ø  Una confirmación más es la pregunta de Jesús a los fariseos sobre “de quién es Hijo el Mesías” (22, 41-46): aquí el “Hijo de David” queda superado por la condición divina de Jesús.[4]

2.3. La afirmación de la descendencia davídica en el conjunto de Mateo.

·         Armonía entre el conjunto de la obra y el uso del título “Hijo de David”
·         Recordemos el dinamismo “manifestación-rechazo-apertura”
·         Mateo sigue esta misma estructura en la presentación del “Hijo de David”:
Ø  la manifestación es tan clara que la ven los ciegos, los niños y los paganos.
Ø  no obstante los dirigentes y los religiosos de Israel lo rechazan.
Ø  los paganos, en la mujer cananea, sustituyen a los que no fueron dignos; pero invocándole como “Señor” (15,22) se abren a una realidad ulterior: la filiación divina.[5]

3. La expresión “Hijo de Dios” en el Evangelio de Mateo

3.1. Uso de la expresión

·         Es la que más se usa en Mateo (14/8/10)
·         Así como “Hijo de David” abre la presentación de Mateo; así también el título “Hijo de Dios” abre la vida pública de Jesús (Bautismo: 3,17) y la cierra (proclamación del centurión: 27,54).
·         Dentro de esta inclusión hay dos usos o significados:

a) “Hijo de Dios” en el sentido de “Mesías” o “Elegido” (trasfondo del AT)
Ø  Los demonios (4,1ss: tentación en el desierto; cf. 8,29: los endemoniados gadarenos).
Ø  Los judíos: ante el Sanedrín (26,63). Pero Jesús corrige ese “Hijo de Dios” con un “Además” y el “Hijo del Hombre” celestial (v 64).   Ver también las injurias en la cruz: 27,39-43.
Ø  Notar el paralelismo entre 4,6 y 27,40.42: tanto el demonio como los judíos juzgan según el poder; pero Jesús responde con su fidelidad al Padre (4,7; 27,43 cf. Sal 22,9) en sumisión y obediencia de amor.

b) “Hijo de Dios” en sentido propiamente cristiano.

3,17
14,33
16,16
17,5
27,54
Bautismo
Jesús sobre el mar
Pedro
Transfiguración
La  Cruz
“Este es mi Hijo”
“Verdaderamente...
...Hijo de Dios.”
“Tú... Mesías...
Hijo del Dios vivo” [6]
“Este es mi Hijo”
“Verdaderamente...
Hijo de Dios.”

·         La manifestación de 17,5 tiene carácter teofánico: monte alto; “Señor”; nube luminosa, caen rostro en tierra (cf. Ex 3,19ss); (lo subrayado es lo propio de Mateo).
·         En la escena de “Jesús sobre el mar” está un “verdaderamente” en  paralelo con 27,54. Notar la invocación de Pedro: “Señor sálvame”; luego lo adoran, confesándolo “Hijo de Dios” (Marcos  es diferente).
·         La confesión de Pedro reúne los dos títulos vistos y es revelación del Padre a Pedro (16,17).
·         Otro modo de expresar el “Hijo de Dios” es el uso del término absoluto “Hijo” (2,15; 11,27; 21,33-44); asimismo el uso del nombre “Padre”, en labios de Jesús.

3.2.  La filiación divina en el conjunto de Mateo.

·         Manifestación: hay una afirmación inicial (2,15) que es  confirmada  por el propio Jesús (11,27) también en la parábola de los viñadores homicidas (21,37).  El Padre mismo lo manifiesta (3,17; 17,5), y lo revela a Pedro (16,16), lo proclaman los discípulos (14,33) y el centurión (27,54).
·         Rechazo: los viñadores que matan al hijo (21,37-39); lo condenan (26,65). Se burlan de él como “Hijo de Dios”, tanto los transeúntes judíos (27,35) como los Sumos Sacerdotes (27, 41).
·         Apertura: anunciada en la parábola (21, 43), empieza a realizarse en el centurión romano (27,54) y se consuma en el mandato final de ir “a todas las naciones... en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo...” (28, 19s).     


[1] Razones para la primacía de Mateo en la serie: Pentateuco del Reino, procede de Jerusalén, “génesis” en Mt 1,1.
[2] La primera misión había sido para “las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt 10, 6), pero Israel lo rechazó (Mt 23, 37).
[3] En realidad, Mateo también trae este título la tercera vez que Mc y Lc lo usan, aunque no de modo exacto y literal (Mt 22,42).
[4] En la misma línea, aparece mencionado una vez más David en Mt 12,3ss; allí es  puesto como ejemplo de cómo se ha de anteponer la necesidad del hombre a las normas generales. En ese contexto Jesús dice que “Aquí hay algo mayor que el Templo” (12,6) (¡que construyó David! cf. la oración de Salomón: 1 Re 8,22) y que “el Hijo del Hombre es Señor del sábado” (12,8).
[5] Es la escena que queda en el centro y la protagonista es ¡mujer y extranjera!
[6] Esta expresión –“Dios vivo”– es dicha por Pedro, jefe del Pueblo de la Nueva Alianza en su confesión de fe sobre Jesús, y sólo será repetida en el ultimatum que le hace a Jesús el Sumo Sacerdote, jefe del Pueblo de la Antigua Alianza... quien no cree en Jesús, y lo condena por blasfemo (26,63)

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